¿QUÉ ES EL MATRIMONIO?

Es una unión, un vínculo, es fundirse en un solo ser.Gif de amor

El matrimonio es compañía y amistad. Es pasar tiempo juntos,
hacer las cosas en unidad, realizar actividades juntos sin desear
que fuera de otra manera.
El matrimonio es comprensión. Es ser ciego a las faltas del otro.
Es ser considerado en todos los sentidos: no hacerle perder tiempo
al cónyuge, tener en cuenta sus sentimientos y aspiraciones.
El matrimonio es velar por el otro. Es preocuparse por él.
Es desvivirse por que el otro esté bien atendido y tenga todo lo que necesita.
El matrimonio es amabilidad.
Es decir palabras amables y traducirlas en obras.
El matrimonio es apoyo. Es apoyar al otro en sus esfuerzos,
en las actividades que emprende, en los buenos y en los malos momentos.
Es brindarse apoyo moral y material, con oraciones y en todos los sentidos.
Es animarse y alentarse el uno al otro en los momentos de desánimo.
El matrimonio consiste en agacharse para levantar al otro.
Es ser fuerte cuando el otro está débil.
El matrimonio es protección. Es protegerse mutuamente de daño,
tanto físico como emocional.
El matrimonio es interés por proporcionarle al otro lo que le hace falta.
Es hacer lo que corresponde para que el cónyuge tenga sus necesidades
atendidas.
Es llevar cada uno la parte que le toca de la carga.
El matrimonio es trabajar con ahínco día tras día.
Es desvivirse por atender a las necesidades de del cónyuge de la forma
que sea posible, aunque no se tengan ganas.
El matrimonio consiste en echar una mano.
El matrimonio entraña sacrificio. Es entregarse por amor al otro.
Es estar dispuestos a dejar de lado las propias ideas y deseos para
hacerse felices mutuamente.
El matrimonio se basa en una entrega continua.
Es ceder, ser flexible,
amalgamarse el uno con el otro.
Es tomarse molestias por el otro. Exige compasión.
Es preferir su felicidad a la propia.
El matrimonio se edifica a base de concesiones mutuas.
Es turnarse. En el matrimonio no hay espacio para el unilateralismo.
Es sumisión.
Es dar una oportunidad al otro.
Es vivir, amar y ayudarse mutuamente.
En el matrimonio aprende el uno del otro.
Es una escuela de humildad.
El matrimonio exige una actitud abierta, desprovista de prejuicios.
El matrimonio consiste en ponerse en el pellejo del otro,
en escuchar y comprender.
El matrimonio significa estar el uno junto al otro, tanto en las malas
como en las buenas.
El amor conyugal no pierde vigencia ni en las duras ni en las maduras,
por difíciles que se pongan las pruebas y las batallas.
El verdadero amor conyugal nunca pierde la esperanza.
Siempre está a disposición del otro, siempre se puede contar con él,
siempre tiene los brazos abiertos para acoger al otro,
para entregarle amor, para consolarlo, sostenerlo y cuidarlo.
El matrimonio es aprender a no ofenderse por pequeños agravios.
El matrimonio es sinceridad y buena comunicación.
Es estar dispuesto a expresar los pensamientos y sentimientos con toda humildad.
Es hablar, comunicarse, orar, comentar las cosas juntos, transmitirse
ideas y ponerse de acuerdo.
No deja que se vayan levantando barreras por no prestar atención a
las diferencias; al contrario, halla salidas, crea soluciones.
El matrimonio es caminar de la mano y unirse de corazón.
El matrimonio es un descubrimiento. Es descubrirse el uno al otro,
llegar a conocerse el uno al otro y todas las cosas chistosas que hace
y dice el cónyuge. El matrimonio requiere buen sentido del humor.
Es tomarse ratos de esparcimiento juntos y disfrutar el uno del otro.
El matrimonio es respeto. Es tener fe en el otro y aceptarlo tal como es.
Es darse cuenta de que uno no está entero sin su media naranja.
El matrimonio puede ser la experiencia más satisfactoria y fortalecedora
que se tenga en la vida.






Sólo una vez en tu vida, encuentras a alguien que cambia tu mundo por completo. Le dices cosas que nunca antes le habías dicho a alguien. Comparten esperanzas para un futuro, sueños que nunca se harán realidad, logros que nunca se cumplieron y muchas decepciones que la vida les dejó. Cuando algo grandioso pasa, no puedes esperar a contárselo, sabiendo que esa persona compartirá tu emoción. No te avergüenzas de llorar juntos cuando sufre, o reír a su lado cuando hace el ridículo. Nunca lastimas sus sentimientos, sino que le fortaleces y le muestras las cosas que le hacen especial. Nunca hay prisa ni celos, sólo una tranquila calma cuando están cerca el uno del otro. Puedes ser tú mismo sin preocuparte por lo que piense, pues te ama por lo que eres. Las cosas que para la mayoría de la gente pueden ser insignificantes, como una carta, canción o caminata, se vuelven invaluables tesoros que se mantendrán a salvo en tu corazón por siempre. Los recuerdos de tu infancia regresan y son tan claros que sientes que eres joven de nuevo. Los colores se ven más brillantes. La risa forma a ser parte de la vida cotidiana, donde antes era poco frecuente o no existía en lo absoluto. Una llamada telefónica siempre te deja una enorme sonrisa en el rostro. No necesitan de una conversación continua cuando salen, se contentan con sólo tenerse cerca. Cosas que nunca antes te interesaron se vuelven fascinantes, porque sabes que son importantes para esa persona que es especial en tu vida. Abres tu corazón sabiendo que hay una oportunidad de que sea dañado, y en la apertura de tu corazón, experimentas el amor y la alegría que jamás habías creído posible. Te hallarás tan vulnerable y comprenderás que esa es la única forma de sentir el verdadero placer. Sabes que tienes un amigo verdadero y, posiblemente, un alma gemela, que se quedará contigo hasta el final. La vida luce completamente diferente y emocionante. Tu única esperanza y seguridad es saber que la persona por la que tanto esperaste, es parte de tu vida.



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